sábado, 30 de agosto de 2014

EL ESTADO ISLÁMICO

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 30 de Agosto de 2014


El Estado Islámico de Irak y El Levante (ISIS) paso a autodenominarse, el pasado 30 de Junio, como Estado Islámico (IS), para declarase universal, “de todos los musulmanes del mundo” en palabras de su líder Abu Bakr al Baghdadi.

      El hecho tiene mucha importancia, no es una mera cuestión semántica, y se refleja en un mapa editado por los asesinos yihadistas que incluye, como regiones a “recuperar” en cinco años, una buena parte de Europa, toda la cuenca Mediterránea y, desde luego Al Andalus, es decir España y Portugal enteras, hasta los Pirineos.

Continuamente nos llegan vídeos de masacres a cristianos, chiíes, yazidies, y en general contra cualquiera que piense distinto que ellos, incluidos musulmanes suníes que se atreven a contradecirles. La decapitación del periodista norteamericano Foley, después de dos años de secuestro, es solo una demostración pública de lo que son capaces de hacer y del reto que lanzan a occidente, a quienes nos califican de tontos si pensamos que van a pedirnos visados para venir a atacarnos. No los necesitan, tienen pasaportes norteamericanos, británicos, austriacos, españoles…,son nacidos en occidente de segunda o tercera generación de emigrantes, curtidos en las guerras de Afganistán, Mali, Siria, Irak, Egipto, Libia…   

Según algunas fuentes en la zona, los efectivos actuales del crimen islamista sobrepasan los 80.000, de los que 20.000 son nacidos en países occidentales, y se incrementa en unos 6.000 mensuales. Los vídeos publicados son una bandera de enganche para los dudosos y ya estamos viendo, en nuestro propio país, detenciones de jóvenes musulmanes fanatizados que pretenden unirse a los combatientes.

La opinión pública occidental no es consciente, o no quiere serlo, del enorme trabajo de nuestros cuerpos de seguridad para prevenir la comisión de atentados terroristas y gracias al cual gozamos de una relativa tranquilidad, que no valoramos suficientemente. Más bien al contrario, hay políticos españoles que se permiten ofender a nuestra policía y cuestionar su trabajo, mientras tres guardiaciviles mueren rescatando a un montañero. ¡Serán cretinos!


sábado, 23 de agosto de 2014

ASESINOS YIHADISTAS



      El asesinato del periodista norteamericano James Foley por terroristas yihadistas, grabado y difundido en un vídeo, muestra la verdadera cara de estos asesinos, que no alcanzan la categoría de seres humanos. Ha tenido que ocurrir este desgraciado hecho para que algunos dirigentes políticos mundiales, hasta ahora indolentes ante tanta barbarie, se movilicen para tratar de erradicar al Ejército Islámico.

      Casi dos años secuestrado por sus asesinos, un intento fallido de rescate por una unidad de élite del ejército estadounidense, que se ha sabido ahora, y el olvido. Hasta que el macabro vídeo recorre las redes sociales y las televisiones de todo el mundo.

      Desgraciadamente no se trata de un hecho aislado. Estos criminales, con nombres distintos, Al Qaeda, Boko Haram, Ejército Islámico, Brigadas Islamistas Internacionales, o el que les convenga en cada caso, nos sorprenden prácticamente cada día con actos de extrema crueldad, como el rapto y violación de cientos de niñas, o el asesinato con decapitación o crucifixión de cientos de personas cuyo único crimen es tener otras  creencias religiosas, sean kurdos, cristianos, yasidíes o cualquier otra que no sea aceptable para ellos.

      Occidente, nuestra civilización judeo – cristiana, que de tanto mirarse el ombligo está abocada a desaparecer, hace gala con frecuencia de un papanatismo desesperante. Creyó a pies juntillas en las “primaveras árabes” y ya estamos viendo en qué han quedado aquellas “esperanzadoras” revueltas estudiantiles convocadas por las redes sociales, que iba a traer la democracia, nuestra deficiente democracia, a esos pobres pueblos sometidos a las dictaduras de Gadaffi, Sadam Husein, Ben Ali, o Mubarak.

      A pesar de la experiencia, a punto se ha estado de eliminar a  Bashar  al-Asad, el dictador sirio, que sigue combatiendo contra milicias de Al Qaeda. La guerra contra el yihadismo en el Sahel está siendo librada con escasa ayuda occidental, solo norteamericanos, como siempre, franceses y una pequeña aportación española para frenar los intentos de los terroristas de llegar a Marruecos y Argelia.

      Mohamed VI y Bouteflika son, hoy por hoy, los mejores defensores del flanco sur europeo, y es de esperar que a ningún preclaro político occidental se le ocurra moverles la silla. Más bien al contrario, necesitan de la ayuda, militar y humanitaria, de los países que nos jugamos el futuro, aunque sea por nuestro puro egoísmo. Ayuda militar y ayuda humanitaria, porque estas guerras tan crueles causan muerte y miseria a muchos seres inocentes, muchos millones de refugiados en Siria, Mali, Irak, Palestina que necesitan, por una parte, que Occidente se vuelque con ellos facilitándoles todo lo que necesitan, mientras, al mismo tiempo,  se refuerzan las bases Aeronavales norteamericanas de Kenitra (Marruecos) o la nuestra de Rota.

      El papanatismo también tiene sus distintos grados y hay partidos políticos, movimientos y hasta personajes públicos que siguen ciegos ante la evidencia y aun toman partido hacia grupos terroristas como Hamas, confundiendo al pueblo palestino, que sufre y muere, con quienes les utilizan como escudos humanos. Todo el apoyo y ayuda a la causa de la paz entre los pueblos, toda la ayuda a los millones de víctimas de la sin razón y el fanatismo, pero al mismo tiempo todo el rigor en los juicios, toda la dureza de medios hasta donde sea necesario para erradicar la barbarie.                                                   

      La violencia de los terroristas del “Estado Islámico” no conoce límites y llama la atención un hecho importantísimo, diría que transcendental para el futuro de Europa: la incorporación a las filas terroristas de esos nuevos ciudadanos occidentales, segundas y terceras generaciones de emigrantes, nacidos ya en países europeos, ellos y sus padres.

      Cada vez con más frecuencia, las policías occidentales, detienen a yihadistas, captados a través de redes sociales y mezquitas, de regreso de sus experiencias en guerras civiles en Siria, Irak o Egipto, o actividad terrorista en el Sahel. Terroristas, insisto, nacidos en Europa pero absolutamente fanatizados, como parece ser el caso del tal John, el Beatle, autor material de la decapitación del periodista Foley.

      Por obvio, no insistiré en el hecho cierto de que la inmensa mayoría de musulmanes son personas honradas y pacificas, aunque no comprendamos o compartamos algunos de sus comportamientos, en especial lo referido a la situación de la mujer, y que son estas minorías violentas las que interpretan sus preceptos religiosos  de forma fanatizada. Minorías que ya componen un grupo de más de 80.000 asesinos, de los que unos miles son europeos, pocos aun, pero creciendo.

La paradoja es que, mientras en Barcelona se va a construir la mayor mezquita de Europa, donde ya hay muchas, grandes y pequeñas, públicas y clandestinas, en los países musulmanes no solo no se puede construir una iglesia de cualquier otra religión, sino que los fieles de otras creencias religiosas son masacrados. Y seguimos, salvo excepciones muy pequeñas, sin tomar nota de lo que está pasando. Proponiendo alianzas de civilizaciones que el Corán prohíbe expresamente.

      Muhamar el Gadfi, en una visita a Italia poco antes de su muerte, lo dijo muy claro: la invasión islamista de Europa, esta vez, está siendo pacífica, demográfica. Mientras los europeos apenas tienen hijos, nuestras familias son muy numerosas. Así está siendo. Ya no es el atentado terrorista como el 11M en Madrid o el 7J en Londres en 2005, ahora se trata de aportar terroristas europeos a las guerras del Estado Islámico. Ya llegará la hora de combatir también en Europa.

      Si los partidos políticos occidentales, de cualquier ideología, no son conscientes de donde está el verdadero enemigo común, y ponen los medios para combatirlo, la supervivencia de nuestra cultura occidental tiene los días contados. Nosotros, nuestra generación, no lo verá, pero las próximas desde luego si, salvo que hagan algo por evitarlo, pero pronto. 

sábado, 16 de agosto de 2014

ADOCTRINAR

 Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 16 de Agosto de 2014


Se dijo en el oratorio de San Felipe Neri, en el acto de presentación del Manifiesto de “Libres e Iguales”: “Es muy difícil, por no decir imposible, combatir y contrarrestar 30 años de adoctrinamiento llevado a cabo en la sociedad catalana por los independentistas”.

Difícil, sino imposible, sobre todo por dos cuestiones, el tiempo y los medios. Treinta años siempre lo serán de ventaja sobre cualquier iniciativa que ahora se ponga en marcha, y los medios con los que ha contado la inmersión en el nacionalismo excluyente, fundamentalmente la enseñanza y las televisiones, de los que los independistas han dispuesto bajo un control estricto e institucional.

Solo la unión sin fisuras de partidos políticos como Ciudadanos, PP y PSC (si definitivamente aclara su postura en esta cuestión), y movimientos como Sociedad Civil Catalana o el más reciente de Libres e Iguales, u otros que puedan aparecer. Unión sin fisuras pese a distintas ideologías políticas o legítimos intereses, tal como ha venido sucediendo en las heterogéneas filas del nacionalismo catalán.

ERC, CiU, ICV, CUP y hasta Podemos (según las encuestas), a pesar de sus diferencias y algunas deserciones, van a seguir unidos en la cuestión más trascendental para el futuro de Cataluña y España, el movimiento independentista. La unión hace la fuerza. Y siguen contando con el adoctrinamiento en la enseñanza y los medios.

Frente a ellos, y para quemar etapas que el nacionalismo ya ha vivido, solo cabe una actividad unida, cohesionada, importante en número de seguidores (para lo que las redes sociales deben echar humo), inteligente (desmontar los mitos y falsas leyendas de los nacionalistas con las que han adoctrinado todos estos años), que llegue hasta el último rincón de España, y firmes, para lo que el Gobierno debe contar con el apoyo incondicional de los demás partidos no independentistas, nacionales o regionales.

No hay tiempo que perder, ya se ha perdido demasiado, y tanto la  Sociedad Civil Catalana como Libres e Iguales lo saben y están dispuestos. ¿Lo saben y están dispuestos los partidos de ámbito estatal, PSOE, IU y PP?

sábado, 9 de agosto de 2014

NO ES ESTO, NO ES ESTO




No me refiero a la famosa frase de José Ortega y Gasset en su discurso “Rectificación de la República”, pronunciado el 6 de diciembre de 1931, con la que quiso expresar su decepción con la trayectoria que veía en la II República Española.

         El día 1 de marzo del ya lejano 2010, en pleno Gobierno Zapatero, publiqué en el Diario de Cádiz un artículo titulado “Urgente: Necesitamos un/a líder”. Artículo que dio lugar a, nada menos, que 20 comentarios en la versión digital. Pasados cuatro años, seguimos sin líderes y el único que hasta ahora ha aparecido en el panorama político español es un producto de marketing llamado Pablo Iglesias (¿se llamará de verdad así?) y, como decía Ortega de la república: no es esto, no es esto. No es a este tipo de líderes a los que me refería.

         Leo una encuesta de popularidad de los políticos españoles actuales y ninguno aprueba, ni del gobierno ni de la oposición, y en una encuesta más amplia solo destacan, desde el advenimiento de la democracia, transición incluida, a Adolfo Suarez y Felipe González, como políticos con sentido de Estado.

         Se que muchos añadirán a alguno más, pero las encuestas son, o deben ser, algo más que opiniones personales o de grupos determinados. Son, o deben ser, opiniones de una muestra considerable de ciudadanos. En las encuestas, como en las elecciones, tanto vale el voto de un adolescente de 18 años que ejerce por primera vez este derecho, con escasa o nula formación política y hasta sin más interés que el mero ejercicio de su derecho democrático, que el de un veterano magistrado del supremo, pongamos por caso.

         En un país donde la formación parece que no es un tema que preocupe a la ciudadanía, que el abandono escolar es de los mayores de la OCDE y el fracaso escolar bate récords negativos curso a curso, donde ninguna de sus universidades está clasificada entre las 300 mejores del mundo, parece que la “calidad” de los votos que se emiten elección tras elección no pude ser, digamos, basados en criterios objetivos y formados sobre lo que se vota y las consecuencias inmediatas.

         Solo en un país como el nuestro (bueno, y alguno más como Venezuela), se puede encumbrar a la categoría de líder político a una persona como el profesor de universidad Pablo Iglesias, producto mediático y populista, vendedor de humo que no explica ninguna de sus propuestas, sencillamente porque no tienen explicación ni viabilidad. Meras utopías impracticables.

         Claro que tampoco necesita explicar nada, se limita a decir lo que casi seis millones de parados y muchos de esos jóvenes sin formación y con pocas posibilidades de trabajar (ni ganas, en muchos casos y sé de qué hablo) quieren oír: Salario social para todo el mundo sin trabajar (se olvida de que no somos Arabia Saudita y no tenemos petróleo, ni siquiera como Venezuela); Impago de la deuda del país y las comunidades (¿tendrá alguna idea de donde obtener financiación para pagar los salarios sociales que propone, subsidios para los  parados, pensión a los jubilados, sistema educativo universal y gratuito,  sanidad pública, ayudas a los dependientes físicos y síquicos, obras púbicas al menos las imprescindibles, servicios públicos de transporte, pago a funcionarios…).

         Y todo eso bajando los impuestos a todos menos a los ricos.

         Los ricos, como él dice, son los que crean puestos de trabajo y ponen su dinero en negocios productivos. Si un negocio deja de ser productivo, no vende lo que fabrica o los servicios que proporciona, termina cerrado, como estamos viendo por miles en España de unos años para acá.  Los gobiernos no crean puestos  de trabajo, salvo en los países como Cuba, Venezuela, Corea del Norte y demás hermanos comunistas, donde la propiedad privada no existe o está muy limitada. Recuérdese la frase favorita del fallecido Hugo Chávez, tan idolatrado por Pablo Iglesias: “Exprópiese”.

         Tuve la oportunidad de vivir en la Checoslovaquia comunista y se como es ese sistema que Podemos quiere traernos con el modelo venezolano, pero..¿Quien se lo explica a ese millón largo de votantes de Podemos en la pasadas elecciones europeas? o a los que se disponen a votarlos en las muy cercanas municipales.

         No es este, Pablo Iglesias, el líder por el que clamamos muchos españoles que sabemos de qué va esto (aunque no sea más que por edad y experiencia) y no encontramos a una persona con carisma, formación, experiencia, honradez contrastada, y dispuesto a trabajar por los demás renunciando, si quiera sea temporalmente, a una brillante trayectoria profesional.

         Alguien dirá que si existe, o incluso existen, en plural. Yo también lo creo, pero no veo que ninguno dé el paso adelante. Difícil es que surja de entre los políticos ya conocidos, tanto del PP (que no se renueva)  como del nuevo PSOE (Incluidos Susana Díaz y Pedro Sánchez, a los que habrá que dar un margen, pero sus comienzos no son excesivamente ilusionantes, o lo son solo para una parte de su electorado, no como para liderar un país como España). Ojalá nos equivoquemos.