sábado, 25 de octubre de 2014

DE LA ESPERANZA

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 25 de Octubre de 2014


Algunos amigos y lectores de esta columna se quejan de que la prensa, en general, es siempre portadora de malas noticias y traslada a la ciudadanía una sensación de pesimismo permanente. No se concede un resquicio a la esperanza.

      Dicen, y no les falta razón, que la humanidad, en general, España, La Iglesia Católica, Europa y prácticamente todas las sociedades, si  miramos la historia, han pasado por situaciones peores que la actual. Guerras civiles y mundiales, crisis económicas que provocaron suicidios en masa, epidemias…de todo ha habido en tantos siglos.

      Visto globalmente es evidente que la humanidad y las sociedades particulares, unas más y otras menos, unas de forma más rápida o más lenta, han alcanzado mayores cotas de libertad, conocimiento, bien estar y hasta me atrevería a decir que también en valores, algunos valores.

      Lo que ocurre es que la perspectiva que tenemos de las cosas es mucho más corta, vivimos el presente, ni siquiera el futuro y mucho menos el pasado del que aprender y tomar referencias.

      Sin embrago es cierto que para la prensa, habitualmente, es más noticia lo negativo que lo positivo y aunque, también en ocasiones, en artículos o programas de opinión proponga soluciones. no es ese su cometido. Las soluciones las tienen que proponer y ejecutar quienes gobiernan porque para eso ostentan la representación del pueblo soberano. ¿Qué no saben? ¿Qué no lo hacen? Pues elijamos a los que sepan y lo hagan. Porque soluciones hay para todo.

      Soluciones hay, insisto, para casi todo. Hasta la terrible tragedia del hambre en el mundo tiene solución. Solo con los excedentes de productos alimentarios se solucionaría, solo falta, que no es poco, la voluntad política, pero algún día la habrá.


      Publicaba hace días un periódico de tirada nacional una encuesta realizada en 32 países, donde preguntaban a los niños si eran felices y alguna cuestión más sobre lo que pensaban para su futuro de adultos. Los niños españoles se consideraban muy felices y esperanzados, nada menos que los cuartos de esos 32 países encuestados. No perdamos los adultos la esperanza, no tenemos derecho a defraudarlos. 

sábado, 18 de octubre de 2014

FRENTE POPULAR



Aunque parezca que Mayo de 2015 nos queda muy lejos, el ruido mediático, las encuestas, las declaraciones de los líderes políticos, las pre-primarias y los proyectos de pactos pre o post electorales que preparan el camino de las elecciones municipales y autonómicas del próximo año, ya han empezado a producirse.

         Por la situación económica, social y política, por los interminables casos de corrupción, nepotismo y engaño de muchos políticos y el hartazgo que lleva al desapego de la ciudadanía, podríamos pronosticar, casi sin temor a equivocarnos, que, aun saliendo en los dos primeros lugares, PP y PSOE (a pesar del cambio de líder) van a obtener resultados muy decepcionantes para sus dirigentes.

         Esta situación, que es nueva en nuestra democracia, tuvo un  prólogo en las pasadas elecciones europeas, donde el fenómeno Podemos sorprendió hasta a ellos mismos, que nunca habían soñado con obtener cinco eurodiputados. Su éxito, basado en una bien planeada y mejor ejecutada campaña mediática y un populismo sin complejos, ha animado a otras formaciones minoritarias, como Ciudadanos y UPyD, a ampliar su campo de actuación, verse con posibilidades de subir de forma significativa e incluso en pensar en un pacto pre-electoral para sumar fuerzas y convertirse realmente en alternativa o gobernar en muchos municipios.

         Otras consecuencias directas son: la proliferación de pequeños partidos locales o regionales de nuevo cuño, cuyo recorrido, hoy por hoy, no parece muy largo y la consolidación de los partidos separatistas en Cataluña y País Vasco, que es importante y decisiva para el gobierno e incluso el futuro de las dos comunidades.

         Un repaso rápido a la situación, a menos de seis meses de las elecciones, nos presenta: PP y PSOE con una caída importante y, aunque sigan siendo mayoritarios en muchas ciudades, no podrán gobernar solos como hasta ahora. La aparición de Podemos como tercera fuerza, la subida de UPyD y Ciudadanos, la consolidación de ERC en Cataluña como partido mayoritario y del PNV en el País Vasco, seguido de Bildu, componen el cuadro.

         No, no me he olvidado de Izquierda Unida. Es capítulo aparte. Creo que son los mayores perjudicados de esta crisis política. Ellos y los sindicatos de izquierdas no han escapado a los escándalos de corrupción y la aparición de Podemos les ha dado la puntilla. Son conscientes de la situación y saben que solos lo tienen muy mal, por lo que cada vez con más claridad abogan por un “amplio frente de izquierdas contra el PP”, un Frente Popular formado por ellos mismos, PSOE y Podemos.

         Por el momento, ni PSOE ni Podemos parecen muy entusiasmados con la idea de unirse a un perdedor. Seis meses, como decía al principio, pasan muy rápidos y es difícil que las cosas cambien demasiado. Bastante tienen ahora los partidos para formar sus candidaturas y programas, como para pensar en frentes electorales. Ni siquiera creo que cuaje la pretendida unión electoral de UPyD y Ciudadanos.

         Hay otra cuestión que juega en contra de IU. En el panorama social español del Siglo XXI, las ideologías de izquierdas y derechas no están tan definidas, en realidad, ningún partido, salvo precisamente IU, puede ser encasillado tan radicalmente en una u otra ideología. De hecho, ni los ciudadanos que se confiesan abiertamente de derechas o de izquierdas se encuentran cómodos al cien por cien en ninguno de ellos, salvo, repito, los votantes que quedan de IU.

         Hasta el mismo Podemos, a quienes algunos analistas políticos daban pocas expectativas de cara a las elecciones municipales y autonómicas, presume, con datos contrastables, de transversalidad, así que el anhelado Frente Popular de IU, por el momento no parece viable.

        El único interesado de verdad es Izquierda Unida  que ha llegado a decir, en boca de sus nuevos dirigentes, que, de ganar las elecciones municipales de mayo próximo el pretendido Frente Popular, al estilo del italiano Movimiento Cinco Estrellas del cómico Beppe Grillo, sus efectos serian iguales a los de las elecciones municipales de febrero 1931, es decir: el fin de la monarquía y la restauración de la república. Ambiciosa pretensión para un partido a la deriva.   


sábado, 11 de octubre de 2014

MÁS QUE UN CLUB

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 11 de Octubre de 2014


Así reza el lema del Barcelona CF. Siempre han tenido a gala la amplia proyección social de este gran club, no solo en Cataluña, sino en el resto de España y el extranjero. Sus secciones de fútbol y baloncesto se cuentan entre la mejores del mundo y ambas juegan en las respectivas ligas españolas.

Javier Tebas, Presidente de la Liga de Fútbol Profesional  habló del hipotético caso en que Cataluña dejara ser parte de España: "Barcelona y Español no jugarían la Liga española".

"Y no lo harían por los siguientes motivos: la Ley del Deporte (LD) recoge en una disposición adicional que solamente hay un Estado no español que puede jugar la Liga o competiciones oficiales españolas y es Andorra. Tendría que haber una modificación de la LD en el Parlamento y habría que ver si el sector afectado estaría de acuerdo o no", añadió.

No es un tema menor. El deporte, y en particular el futbol, levantan pasiones, y para muchos ciudadanos supone una faceta muy importante de su integración social, originando, afortunadamente en pocas ocasiones, situaciones de graves enfrentamientos.

Lo que me llama poderosamente la atención y es la razón por la que traigo hoy aquí este tema, es por el paralelismo entre la situación política y la deportiva.

En lo político, los separatistas catalanes quieren ejercer un supuesto derecho, el de votar en una consulta secesionista, expresamente en contra de la ley, la Constitución de 1978, aprobada por el 88,5 % de los españoles. No proponen una modificación pactada de las leyes, proponen directamente la desobediencia civil.

En lo deportivo, la reacción es similar, no piden una modificación de la LD que les permitiera, en el hipotético caso de tener un Estado propio, participar en las competiciones españolas, como lo hace Andorra en España o Mónaco en Francia.


Las primeras reacciones de los cules independentistas ha sido: “El Barça jugará en la Liga que quiera”, “La Liga española sin el Barça se convierte en una Liga menor” o “La Liga no se puede permitir prescindir del Barça”. Todo desde la arrogancia y la prepotencia, nada desde la negociación y el  acuerdo. El mismo estilo para lo uno y para lo otro.



sábado, 4 de octubre de 2014

¿A QUÉ ESPERAN?



     Llama la atención como en Escocia, poco antes de celebrarse el referéndum separatista, los dos principales bancos escoceses, nada menos que el Royal Bank of Scotland, declaran a los cuatro vientos que sus sedes centrales se marcharían a Inglaterra al día siguiente de proclamarse la independencia.
        
Empresas importantes, incluida la petrolera que explota los yacimientos del Mar del Norte, también anuncia su traslado. El gobierno británico anuncia como  “una consecuencia más de la eventual independencia de Escocia sería que habría que trasladar la base de submarinos, y el arsenal nuclear británico, situado en una base a 4 kilómetros de Faslane, de Escocia”, según publicaron en un informe en los días previos al referéndum.
          
La bolsa cae estrepitosamente en toda Europa cuando las encuestas apuntan a un triunfo del “si”, para recuperarse con la misma velocidad conocido el resultado escocés contrario a la independencia.

El  conservador David Cameron, el laborista Ed Miliband y el liberaldemócrata Nick Clegg prometieron en una carta, más autonomía en caso que gane el “NO”, mientras amenazaban a los escoceses con una expulsión radical, total, inmediata e irreversible del Reino Unido, incluida la salida de la Unión Europea, de la libra, de la Otan y la pérdida del pasaporte británico.

¿A qué esperan los empresarios, banqueros y gobierno españoles para poner sobre la mesa, con todo rigor y veracidad, las acciones similares a las anunciadas en Escocia, que se verían forzados a tomar en el hipotético caso de producirse la independencia de Cataluña?

No tengo referencias directas, pero si indirectas de entidades como CaixaBank, cuyos nuevos estatutos recogen: “Sin renunciar a una «especial dedicación a Cataluña», se define formalmente ahora a «todo el Estado» como el ámbito territorial que va a regir sus actuaciones. Además, ya no se garantiza que «en cualquier caso» su sede social vaya a estar siempre en Barcelona”

         El presidente del Foro de Marcas Renombradas Españolas y de Freixenet, José Luis Bonet, ha reiterado que Cataluña es una "parte esencial de España" y añadió: Creo que el futuro está en la multiregionalización, el estar en todos los lugares de España donde se hace buen vino. Es un hecho que Freixenet está en esa línea, por eso este verano, además  de la inversión en Cataluña, también lo hemos hecho en Rias Baixas".

         El Banco de Sabadell, cuarto grupo bancario de capital privado de España, a pesar de su implantación internacional, sigue teniendo en el resto de comunidades españolas el mayor número de sus casi 2.500 sucursales y consecuentemente su negocio.

         José Manuel Lara, Presidente de la Editorial Planeta, del Grupo Antena 3 y editor de La Razón, amenazó con trasladar la sede social de su conglomerado en caso de producirse una secesión. “Se lo decía al presidente (de la Generalitat): yo lo tengo más fácil que nadie. No hay ningún negocio editorial que tenga su sede en un país extranjero que hable otro idioma. Es absurdo. La sede se tendría que ir a Zaragoza, Madrid o Cuenca”.

¿Para qué seguir? La lista sería interminable, pero pocos son los que “se atreven” a manifestarse públicamente y deberían hacerlo. También el Gobierno debería anunciar las medidas inmediatas y las consecuencias que, por ejemplo, tendría para los catalanes la pérdida de su pasaporte español/comunitario.

El Gobierno, dirán algunos, no puede adelantar acontecimientos, no puede dar por cierto lo que niega rotundamente que vaya a ocurrir. Quizás en esa seguridad de Rajoy cuando dice que “no se va a realizar el referéndum independentista porque es ilegal” lleve implícita la certeza de los efectos catastróficos de una secesión catalana, para Cataluña en primer lugar y más gravemente, pero también para el resto de España.

Todos estos argumentos prácticos, más los históricos conocidos, no convencerán a los fanatizados independentistas de pancarta y camiseta, sencillamente porque no piensan, pero sigo confiando, porque conozco a muchos, que no todos han perdido el “seny” que tanto les caracteriza, e incluso me atrevería a pronosticar que siguen siendo mayoría, una mayoría realmente silenciosa, salvo excepciones, como Sociedad Civil Catalana y algunos partidos políticos todavía minoritarios. En ellos ponemos nuestras esperanzas de que la catástrofe no nos alcance a todos. Ayudémosles.