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sábado, 14 de mayo de 2016

C.N.I.

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 14 de Mayo de 2016

                Felizmente han terminado diez meses de secuestro para tres periodistas españoles, retenidos en algún lugar de la Siria bajo el dominio del DAESH, parece que no muy lejos  de Alepo.
Todos nos congratulamos del éxito de unas negociaciones que han salvado la vida de estos tres periodistas, pero no sería justo olvidarnos de quienes lo han hecho posible.
Desde la aparición en nuestras pantallas de las ejecuciones de periodistas occidentales a manos de los terroristas yihadistas en una repugnante puesta en escena planificada con detalle para causar el máximo terror a los espectadores, de negro cubiertos los asesinos y de naranja sus víctimas, pacas esperanzas caben de un final feliz.
Diez meses que se hacen eternos para las víctimas, sus familiares y amigos, pero también para quienes, por orden del gobierno, han llevado a cabo unas muy difíciles negociaciones.
Cuando un hecho así se produce, sean terroristas yihadistas o piratas somalíes sus autores, nuestro Servicio de Inteligencia, el CNI, entra inmediatamente en acción para lograr la liberación de los secuestrados en el menor tiempo posible, sea con una acción de fuerza o la negociación del rescate. Teniendo siempre presente que lo más importante es no poner en mayor peligro las vidas de los secuestrados.
La acción liberadora a tomar dependerá de las posibilidades de éxito de una u otra. En ambos casos, el trabajo de nuestros agentes de inteligencia no cesa en ningún momento hasta lograr el objetivo.
Acceder a los terroristas y a sus escondrijos para una acción de fuerza o una negociación es tarea complicada y arriesgada y, desde luego, quienes lo llevan a cabo son personas con una preparación muy especial.
Nunca sabremos sus nombres, ni conoceremos sus rostros, ni ellos podrán jamás contar a nadie lo arduo, difícil y arriesgado de su trabajo, ni de qué instrumentos se han servido para lograr la liberación, porque así debe ser.
Con que sepamos que están ahí, que velan por nuestras vidas y que son unos magníficos profesionales, para ellos es suficiente. Al menos démosles las gracias por hacer bien su trabajo.
 

sábado, 30 de abril de 2016

EN BUSCA Y CAPTURA

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 30 de Abril de 2016

                  Julio Balader, “El tenebroso”, condenado en firme a 18 años de cárcel por el asesinato de una mujer en El Puerto, viene a engrosar la ya numerosa lista de gaditanos “en busca y captura” en la que se encuentran, hace algún tiempo, tal vez demasiado, Rodríguez de Castro, Jenaro Jiménez y Luis Manuel García. El primero de ellos detenido ayer en México.

         El pasado mes de Octubre, este Diario publicó un documentado reportaje del que destacaba: “La Policía Nacional tiene agentes siguiendo sin descanso y sin éxito el rastro de los tres”. En alguno de los casos es la tercera orden de busca y captura. En las dos anteriores el prófugo fue localizado, en sud América una vez y en Chiclana la segunda.

         Cuando hay sentencias de privación de libertad en firme no se puede esgrimir, como excusa para la huida,  la falta de fe en la Justicia para demostrar su inocencia. Agotada la vía de los recursos estas personas no ven otra forma de eludir el ingreso en prisión que poner tierra de por medio. Solución, a juzgar por la frecuencia con que se produce, más fácil de lo que podamos imaginar.

         El sistema judicial español, siempre tan garante, propicia, mediante la no adopción de medidas cautelares eficaces, estos episodios de fugas  que para cuando se detectan, el fugado puede estar ya a miles de kilómetros, con un nombre e identidad falsos, incluso habiendo creado una nueva familia y en un lugar poco accesible para los cuerpos de seguridad.

         Según el diario El País, y referido solamente a Madrid: “Unos 3.000 ciudadanos condenados a penas de prisión de hasta cinco años están huidos. Las órdenes de “busca y captura” dictadas por los jueces para que cumplan su castigo no han surtido efecto. De los huidos, 600 son culpables de delitos de violencia de género. Otro pequeño grupo está sentenciado por impago de pensiones alimentarias a sus hijos. El resto ha cometido delitos como estafa, lesiones, robos violentos o contra la seguridad vial, entre otros”.
         Puestas en libertad condicional sin consulta previa a otros juzgados o a la propia fiscalía, falta de personación en los juzgados cuando se establece que lo hagan periódicamente, condenas en firme imposibles de notificar…Todo son facilidades.


domingo, 27 de marzo de 2016

EL ABRAZO

         Esta columna tenía que haberse publicado el sábado 26 de Marzo en el Diario de Cádiz. Al no haber prensa escrita ese día, se publicará con posterioridad. Por no faltar a nuestra cita semanal lo público en el blog. Feliz Pascua de Resurrección!!!...con un ABRAZO para todos los lectores.

       Estaban apenas a unos metros, dos hombre de mediana edad, nada destacable en sus apariencias, se fundieron en un apretado abrazo, intenso, fuerte, eterno. Los brazos recorrían las espaldas en un movimiento ascendente y descendente lento, pausado como no queriendo que acabara nunca. Las manos abiertas intentando abarcar el máximo abarcable. No hay gesto que exprese más y mejor, que sea más expresivo de amor mutuo, de cariño, de perdón, de buenos sentimientos.

         Los veía y pensaba que estaba presenciando algo bello y limpio, la mejor versión que el ser humano es capaz de dar de sí mismo. Y pensé que todos necesitamos ser queridos así. Mejor aún, querer y ser queridos. En realidad vivimos para eso. Lo decía hace unos días en esta misma columna: “se es ser humano en función de nuestra pertenencia a la humanidad, de nuestra relación con los demás”.

         También, pensé, es un gesto de reconciliación y perdón, si es que tenían algo que perdonarse mutuamente o de una de las partes. El abrazo era exactamente igual de intenso, quien perdonaba y quien era perdonada.  ¡Cuánto significado en un gesto sin palabras!

         Me acordé de una escena que vi en televisión: Un hombre joven, en una plaza de una ciudad española, no recuerdo el nombre, ofrecía abrazos. Algunas personas se le acercaban y abrazaban. ¿Era una necesidad suya o de quienes le abrazaban? Quizás de los dos, todos lo necesitamos.

         Cariño, perdón, necesidad de ser amado…sentimientos nobles que dignifican a un ser humano que, en este tiempo que nos ha tocado vivir, parece desposeído de valores positivos. Digamos que junto a tanto negativismo y maldad como evidenciamos de continuo, hasta el peor de nosotros es también capaz de mostrar sentimientos nobles. En esa guerra sin cuartel entre el bien y el mal, el yin y el yang orientales, el ángel y el demonio que llevamos dentro, inclinemos la balanza, potenciemos lo que nos hace mejores.
        
Jueves Santo, día del amor fraterno…hagámolo posible.

         En eso estaba cuando oí a mis espaldas el grito de mi nieta: ¡Abueloooo !!!  Corrió hacia mí y nos fundimos en un apretado abrazo.

sábado, 12 de marzo de 2016

DE LA MISERICORDIA

Publicado en el Diario de Cádiz el sábado 12 de Marzo de 2016

              Los católicos celebramos este año de la Misericordia por indicación del Papa Francisco, pero esta virtud, ser misericordioso, es decir, compadecerse del mal ajeno, físico o moral, sufrir con el que padece y ayudar a aliviar el sufrimiento, no es privativo de los cristianos, sino de quien entiende con claridad que el hombre es tal en cuanto se relaciona con los demás hombres, que se es ser humano en función de nuestra pertenencia a la humanidad.

         Para los seguidores de Jesús, el Cristo, la Misericordia que se nos pide practicar tiene otra vertiente al menos tan importante como la Caridad, más difícil si acaso de practicar porque se necesita hacer renuncia de sentimientos que son naturales y hasta justos en mucha ocasiones, hablo del Perdón.

La Cuaresma, para los cristianos, es el momento propicio, nos invita a perdonar a quienes nos ha infringido algún daño, físico o moral, y al mismo tiempo solicitar el perdón por el mal que hayamos podido causar, por las equivocaciones que hayamos podido cometer. Es la invitación a  la reconciliación que ofrecemos y pedimos en nuestras oraciones. El Evangelio de hace dos domingos, el pasaje del hijo pródigo, es el ejemplo a seguir. Perdonar y pedir perdón, saldar mutuamente lo que nos separa, lo que nos enfrenta.

Sentir con los demás, sufrir con el que sufre no es solo una virtud, es una deseable cualidad de la condición humana, lo que nos hace mejores y diferentes. A lo que debemos aspirar. Perdonar y ser perdonado, amar y ser amado, en lugar del odio y el rencor entre semejantes  pondría fin a los enfrentamientos y conflictos de todo tipo en los que está envuelta la humanidad entera.

Guerras, terrorismo, refugiados, conflictos personales, el odio, la venganza y tantos males como aquejan a la humanidad tendrían menos posibilidades en un mundo más humanizado, más acorde con estos principios de los que hemos hablado. ¿Tiene remedio? Habría que apostar por ello. Empecemos por nosotros mismos.

domingo, 28 de febrero de 2016

NADA QUE CELEBRAR

Publicado en el Diario de Cádiz el lunes 29 de Febrero de 2016 (Festivo en Andalucía)


           Vivir en Andalucía podría ser un sueño para millones de españoles, de todas las latitudes, enamorados de esta tierra y de sus gentes. La naturaleza ha sido generosa: montañas, playas, sierras y ríos son para extasiar a quien los contempla. La Andalucía monumental y cultural tiene atractivos inigualables para hacer las delicias de propios y extraños.
         Sus gentes, en general, aunque con significativas excepciones, como en todas partes,  son acogedoras, amigos fieles, con un sentido del humor como en pocos sitios de nuestra geografía nacional.
          Sería, como digo, un sueño vivir en nuestra Andalucía si no fuera porque nuestros jóvenes, en más del cincuenta por ciento, no tienen trabajo ni formación; nuestros niños, aun los que terminan sus estudios, que no son todos ni mucho menos, tienen unos conocimientos más que deficientes según los informes PISA, que los sitúan por debajo de la media nacional; un Servicio Andaluz de Salud francamente mejorable,  y… ¿para qué seguir?
         El próximo domingo 28 de febrero nuestra clase política se esforzará en organizar actos y homenajes, entregas de premios y no sé cuantas cosas más para celebrar el Día de Andalucía, pero los andaluces poco o nada tenemos que celebrar, sobre todo nada que sea fruto de una exitosa gestión de lo público en todas sus facetas.
         Muchas grandes empresas, (Delphi 1.800 trabajadores, Altadis 1.157 trabajadores cuando abrió… ) se han ido y otras pasan por su peor momento (Navantia, Abengoa,…). La corrupción en casos como los “cursos de formación” o ERE´s lejos de ayudar, no ha hecho sino empeorar la situación de los parados.
         Para colmo, los impuestos, como el de sucesiones, son de los más altos de España, (por la misma herencia 164.000 € en Andalucía y solo 134 € en Canarias – Diario de Cádiz del 24.02.16) originando la salida de capitales de nuestra comunidad.
         Son muchos años de mal gobierno, de poco esfuerzo colectivo por mejorar la situación, que ha propiciado la salida a otras regiones o al extranjero de nuestros jóvenes más preparados, cansados de no encontrar futuro en su tierra.
         Dejemos las celebraciones para cuando tengamos algo que celebrar.